Productores lecheros con buena expectativa para 2012
Los productores lecheros cierran el año con una mejora en sus expectativas en base a una demanda creciente de sus productos. En el debe, sin embargo, exigen preferencias arancelarias para la colocación de sus productos en el exterior.
La Cámara Uruguaya de Productores de Leche aprobó el lunes pasado su memoria anual, donde señaló que corregidos los problemas climáticos de un verano muy seco, se ingresó en un otoño e invierno con muy buenas productividades individuales, con precios sostenidos y una industria de alta demanda, la que a lo largo del año participó activamente del mercado con muy buena liquidez.
La memoria anual indicó que por este motivo “el productor lechero uruguayo vio mejorar sus expectativas en referencia a la colocación de su creciente producción, lo que sin duda es un buen mensaje que la industria láctea le está transmitiendo al sector primario”.
El documento aprobado agregó que “alineado a este panorama, las nuevas inversiones industriales concretadas y en proceso han contribuido a esa buena percepción”.Desde la cámara se expresó que hubo un abanico receptivo de mercados, a los que fue posible exportar crecientes volúmenes de productos lácteos de origen uruguayo con preferencias arancelarias que se pudieron sostener. En este aspecto, la industria en general mantuvo durante 2011 una liquidez favorable, lo que hace prever una expectativa interesante para el inicio de 2012.
Por lo expuesto, los productores lácteos señalaron que es probable que la cadena lechera uruguaya esté ingresando en un camino de desarrollo que le ha sido esquivo en la última década y por ello “pueda tener un futuro de mejor rentabilidad con mejores condiciones de vida para quienes estén establecidos en el sector, siempre y cuando tengan claros los conceptos de inversión, de gestión y de calidad que deben primar en toda actividad competitiva”.
Pero los productores también marcaron sus exigencias para el año próximo y transmitieron al gobierno, mediante el documento público, la “necesidad de crear condiciones de comercio externo más amplias, abarcando mercados como el asiático, con preferencias arancelarias de las que hoy disfrutan otros competidores y que no se le está ofreciendo a los exportadores lácteos uruguayos”.



