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Se develaron algunos finales del cine que nunca verán la luz.

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Se develaron algunos finales del cine que nunca verán la luz.

La página Quo.es elaboró una lista con los finales de películas que nunca vieron la luz, algunos de ellos son realmente sorprendentes. Lea cómo terminaban originalmente algunas de las historias más exitosas del cine.

05-08-2010

Rambo (1982)
En la primera aventura de Rambo, y en el final previsto (y rodado, aunque nunca exhibido), el héroe encarnado por Sylvester Stallone moría de un disparo accidental de su amigo el coronel Trauman (Richard Crenna).

Alien (1979)
En el guión original de este filme de Ridley Scott, el monstruo atrapaba a la teniente Ripley, pero en el último instante, en vez de matarla, la dejaba marchar. Era un intento de humanizar ligeramente al monstruo, demostrando que permitía vivir a la chica por haber sido una buena adversaria.

Atracción fatal (1987)
El famoso filme sobre un hombre casado que tiene una relación adúltera con una mujer que se obsesiona enfermizamente con él tenía previsto acabar de un modo más fatalista. El personaje de Glenn Close, al comprender que su amante (Michael Douglas) se ha reconciliado con su mujer y sus hijos y que ya nunca volverá a verle, se metía en una bañera de agua caliente y se degollaba a sí misma. Pero los productores pensaron que esta conclusión la convertía a ella en una víctima y a él en un canalla, y obligaron a rodar un nuevo desenlace en el que ella, transformada en psicópata, trata de asesinar a Douglas y su familia.

El resplandor (1980)
En el guión, el personaje de Jack Nicholson se perdía en el laberinto (mientras su hijo y su esposa escapaban del lugar), pero no se le veía morir. Existía a continuación una escena adicional en la que la madre estaba ingresada en un hospital, recuperándose de la crisis nerviosa provocada por los terroríficos acontecimientos vividos, mientras el niño jugaba tranquilamente en el pasillo. Entonces, una pelota amarilla (como la que le lanzaban los espíritus en el hotel en una secuencia anterior) se acercaba rodando hacia él. Esta conclusión pretendía ser ambigua: dar a entender que Nicholson había sobrevivido y acechaba a su familia en el hospital, o que había muerto pero seguía acosando a sus seres queridos desde el más allá. De cualquier forma, la amenaza persistía.

La naranja mecánica (1971)
El guión de esta versión de la novela de Anthony Burgess sobre la violencia urbana acababa con su sádico protagonista, Alex, supuestamente reinsertado: casado, con hijos y llevando una vida familiar aparentemente feliz. Pero el plano final nos mostraba cómo, ocasionalmente, salía de su casa con una excusa peregrina para perpetrar un acto de ultraviolencia. Se cambió por otro menos explícito pero más sugerente. Alex, aparentemente curado, sonríe malévolamente al quedarse a solas.

Pretty woman (1990)
Aunque resulte difícil de creer, en el guión original, el personaje de Richard Gere estaba casado, y al terminar la historia acababa separándose con gran pesar de su corazón de la prostituta interpretada por Julia Roberts y regresando con su esposa. Pero tras el primer "test screening" (pase de prueba que se realiza con espectadores elegidos al azar), la reacción del público fue tan negativa que se rodaron nuevas escenas para convertir al personaje de Gere en soltero y hacer que en el último instante se quedara con la chica.

Casablanca (1942)
Cuando empezó a rodarse esta famosa película de Michael Curtiz, el guión no tenía aún un final previsto. Las posibilidades barajadas fueron muchas: que los personajes de Bogart y Bergman acabaran juntos; que ella muriera y, por tanto, nadie se quedara con la chica… A última hora, se optó por el mítico desenlace que todos conocemos, en el que Bogart se sacrifica y deja que la mujer de su vida se vaya con el líder de la resistencia antinazi, Victor Laszlo.

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