En trimestre próximo se definirá inflación del año
Los analistas coinciden en que la inflación del año se definirá en el primero de los trimestres de 2012. Por ahora no se advierten señales de que vaya a bajar demasiado, y esperan que cierre por segundo año consecutivo esté por encima de la pauta.
Las señales globales son demasiado inciertas como para hacer previsiones acertadas en lo que pueda concurrir con la inflación de 2012. Sobre el punto el gobierno se ha llamado a silencio, y la única señal expresada con claridad fue la indicada en el comunicado de la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), del pasado 29 de diciembre, cuando resolvieron aumentar la tasa de referencia y reiterar el objetivo de alcanzar la meta comprometida de 5%, más/menos un punto porcentual.
A pesar de ello, y contando con una definición tan cercana en el tiempo, los analistas tienen razones para pensar que la pauta oficial de alcanzar una inflación que se ubique entre 4% y 6% de aumento será nuevamente incumplida.
“Es importante advertir que el compromiso del gobierno es alcanzar una inflación del 5%, de modo que si se lograra una inflación del 6%, hay que advertir que aunque estemos dentro de la pauta, igual estamos corridos del objetivo central”, afirmó a Ultimas Noticias el economista principal de la consultora Oikos.
El profesional insistió en que no se advierten elementos objetivos de que el resultado final de 2012 sea demasiado diferente al del año pasado.
“Si la inflación del año pasado fue de un 8,6%, la estimación de Oikos para 2012 es que el año cerrará con un aumento de 7,6%”, indicó.
Moya sostuvo que el gobierno carece de “resto fiscal” como para orientar la inflación a la baja, mediante subsidios o el manejo de los precios no transables de la economía.
Indicó que si bien fue bueno el reciente anuncio del ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, de reducir en 2012 el déficit público a 0,8 del Producto Interno Bruto (PIB), señaló que el “rojo” en las cuentas públicas sigue siendo un precio alto para la sociedad, que termina pagando los incumplimientos ajenos.
“El país tiene una economía muy abierta, y en consecuencia es tomador neto de inflación externa”, agregó Moya.
Aseguró que con una coyuntura mundial tan deprimida, como la actual, el factor externo no promete ser una determinante de importancia en los aumentos internos de precios.
En cambio aseguró que la variación de los precios domésticos terminará por ser un factor esencial en la corrección del Índice de Precios al Consumo (IPC).
“Las negociaciones salariales, así como la evolución del resto de los precios no transables serán los elementos esenciales para saber cómo evolucionará el IPC en 2012”, sostuvo.



