China quiere regular los tratamientos con células madre
La máxima autoridad sanitaria de China ha anunciado que regulará de manera estricta los tratamientos con células madre, que atraen a las clínicas del país a miles de ciudadanos extranjeros cada año.
Un portavoz del Ministerio de Sanidad ha anunciado la puesta en marcha de un periodo de revisión de un año durante el cual se examinarán las prácticas de los especialistas que llevan a cabo estas terapias para acabar con las irregularidades que puedan darse. Finalizado este plazo, "toda la investigación y las prácticas clínicas con células madre que no hayan sido aprobadas por el Ministerio y la agencia que regula los médicamentos serán suspendidas", en palabras de Deng Haihua al diario chino.
La medida supone la paralización de la concesión de nuevas autorizaciones para llevar a cabo ensayos o terapias con células madre hasta el próximo 1 de julio. Las inspecciones en los centros que los realizan empezarán próximamente.
Hoy en día, China no cuenta con una normativa específica para las células madre, cuyas aplicaciones y las investigaciones que se realizan con ellas se regulan del mismo modo que el resto de las prácticas médicas. En 2007, el Gobierno chino introdujo un guía ética para el manejo de las células madre embrionarias humanas, que prohiben explícitamente la clonación y acotan su procedencia.
China es uno de los destinos estrella del llamado turismo de células madre, que se aprovecha en muchos casos de la desesperación de los pacientes, dispuestos a recurrir a cualquier tratamiento a pesar de que su eficacia y seguridad no se haya demostrado. Los análisis del sector indican que el país asiático alberga unos 100 centros que practican estas terapias a los que cada año acuden unos 10.000 pacientes extranjeros.



