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Estamos
gobernados por avezados políticos, inteligentes, con
gran capacidad de acción y de extrema agilidad para
la toma de decisiones.
Nuestros
legisladores, con muchos años hablando en temas públicos
discuten la realidad nacional con colegas y expertos. Sancionan
todas las leyes que vienen del ejecutivo y analizan exhaustivamente
todas las demás. Cuentan con asesores, secretarios,
consejeros pagos y de los otros.
Nuestra
Corte Suprema es de una calidad académica superior.
Las Cámaras, los jueces, fiscales y demás miembros
del poder judicial son estudiosos y trabajadores, salvo algunas
excepciones. La policía federal y las provinciales
son profesionales.
Conocen
la teoría y la práctica a la perfección,
las calles, las villas, los recovecos y escondites de los
delincuentes. Son parte activa de la sociedad en la que nacieron,
se criaron y viven, tienen muchos amigos e informantes.
La
gendarmería y la prefectura son verdaderos cuerpos
de elite con formación militar, destreza, disciplina
y recursos. Gracias al trabajo diario de toda la sociedad
y a la mejora en los sistemas de recaudación impositiva,
la Argentina tiene superávit fiscal y acumuló
recursos económicos cuantiosos
AHORA BIEN, LA CRIMINALIDAD ES CADA DÍA MAYOR.
Los
delincuentes más agresivos, los delitos más
violentos y sus autores más jóvenes. ¿Podemos
pensar entonces, que todo esto ocurre por error, ineptitud
o negligencia de los poderes públicos? No nos confundamos
ni nos engañemos. Ninguno vive en una nube, todos están
informados y saben lo que hay que hacer. Conocen lo que se
hizo de bueno y de malo en el mundo.
Citando
solo dos casos New York con su “tolerancia cero”
y Río de Janeiro con sus “escuadrones de la muerte”.
Ahora bien, si nuestros gobernantes conocen el tema, están
capacitados y cuentan con recursos económicos, solo
nos queda concluir que no quieren.
LA
POLÍTICA CRIMINAL ESTA DISEÑADA Y EN MARCHA
La inseguridad real y la sensación de inseguridad hace
que cada uno de nosotros dejemos de pensar en las otras obligaciones
del estado. Como pensar en la educación, la salud,
la desnutrición infantil o la falta de vivienda digna,
si la vida de nuestros hijos, la de nuestros padres jubilados
y la nuestra están en peligro diariamente. El instinto
de supervivencia supera el pensamiento lógico. El aumento
de la criminalidad esta directamente relacionado con el tráfico
de drogas y de armas.
Los
niños y adolescentes son captados por esta trama perversa.
La desnutrición infantil más el paco de un lado
y las dogas sintéticas más alcohol del otro,
son la mezcla explosiva. La agresiva arrogancia y el miedo
las dos caras de la misma moneda.
Como
pensar entonces, en el techo de la escuela que esta roto,
en la suciedad del hospital o en la falta de agua corriente,
si la vida de nuestros hijos esta en peligro.
COMBATIR LA INSEGURIDAD NO DA VOTOS.
Por
el contrario el narcotráfico se mezcla con la política,
en las villas con los “punteros” y en el financiamiento
de campañas presidenciales. El dinero sucio se mezcla
con las finanzas públicas. No se destinan fondos suficientes
para las comisarías. Se manda a los patrulleros a pedir
pizza y a sus hombre a hacer interminables horas extras.
Entonces,
la sensación de inseguridad es necesaria para que los
comerciantes sean generosos. No se destinan fondos suficientes
para el sistema carcelario. Las comisarías son cárceles
y las patrullas remises de los imputados. Entonces se presiona
a los jueces con excarcelaciones apresuradas que en muchos
casos son la pena de muerte a un buen ciudadano.
PARA
EL ESTADO TODO ESTA BIEN. ¿POR QUE CAMBIAR?
Detrás
de cada delito del crimen organizado hay un miembro de los
poderes del estado. No hay voluntad de reformar a los delincuentes.
Se decidió encarcelar los buenos; detrás de
muros, perros, alambres y barrotes.
¿PARA
QUE HACER UN MAPA DEL DELITO?
El
mapa social ya esta hecho. Ya no vemos niños jugando
en la calle… ni viejos tomando mate en la vereda…
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